domingo, 22 de enero de 2012

Favores.

-Pues que...Chuspi se casa y...me dijo que tenía que llevar acompañante...Se lo pedí a Cris pero me dijo que no podía y…Pensé en ti.
-Déjame que lo piense, mañana en el programa te contesto, ¿Vale, Dani?
Le doy un abrazo y él sale por la puerta. Después de estar un rato viendo la televisión, me pongo el pijama y me acuesto. Aún no sé qué decirle pero ya lo pensaré mañana. Ahora será mejor dormir.
Son las 10 de la mañana, ya estoy en pie yendo hacia plató, estoy nerviosa, me sudan las manos, no sé qué decirle a Daniel...Llego a plató y el primero en saludar es Flo. 
-Hola Annita 
-Hola Flopis -nos damos un abrazo y continúo mi camino. 
Sigo pensando en mis cosas, de repente oigo que gritan "rubia" y como siempre que alguien lo hace, me doy por aludida, me doy la vuelta y es Daniel. 
-Anda Dani, no te esperaba tan temprano por aquí.
-Sí, hoy he madrugado, no podía dormir, estoy esperando una respuesta de alguien
-Y bueno… ¿Que dices a lo de la boda? 
Buff, se nota que está nervioso, que penita el pobre.
-Claro que si 
-¿Si? Oh Dios Anna, muchísimas gracias, me acabas de salvar la vida.
Y después de decir esto me da un abrazo en el que casi me mata aplastada al que nos separa la voz de Flo. 
-¿Anna? ¿Dani? ¿Abrazados? ¿Estáis bien? 
-Sí, es que le pedí un favor a Anna y me ha dicho que si. 
-¡Sea lo que sea no quiero problemas! 
–Tranquilo Flo, intentaremos no darte problemas. 
-Más os vale, chicos -Dani me suelta por fin, casi no podía respirar. Hacía mucho que no me abrazaba tan efusivamente. ¿Lo echo de menos…? Me da las gracias otra vez y se va a su camerino.
Entro en mi camerino y veo una nota en la mesa, pone "Anna" y es la letra de Daniel..."Hola rubia, no sé si habrás dicho si o no a mi favor, pero por si has dicho que si, la boda es este fin de semana, el sábado y en León capital, cuando termine el programa ya hablamos de el viaje y todo, ¿vale? Besos"
Guardo la nota en mi bolsillo del pantalón y sonrío sin motivo. Me empiezo a comportar como en el día en que lo conocí y no sé si es algo bueno.
El programa pasa rápido, ya ha terminado estoy en mi camerino en el sofá leyendo una y otra vez la nota y sonriendo como las tontas, de repente levanto la mirada y me encuentro a Dani enfrente mía
-¡DIOS! ¡DANIEL! ¡Qué susto, joder! ¿Cómo has entrado? 
-Pues abriendo la puerta con mucho cuidado…
-Ah, ¿llevas mucho tiempo ahí parado?
-No, 3 minutos o así, suficientes para verte sonreír leyendo la carta... -Madre mía, no me lo puedo creer, que vergüenza, ¿y que le digo yo ahora?
-Sí, bueno, ejem, ¿hablamos del viaje?
-Sí, mejor dejemos este tema y hablemos del viaje a León. 
-¿Salimos de aquí el sábado, no? 
-Que va, la boda es por la mañana asique tendremos que ir allí el Viernes por la tarde. -¿Por la tarde? 
-Claro, y te quedas en mi casa a dormir. No es la primera vez que lo haces, Annita -Sonríe pícaramente. Hacía mucho que no me llamaba así.
-Bueno Anna, mañana al salir del programa nos vamos al aeropuerto. Prepárate, porque como sabes, en mi casa de León solo hay una cama y yo me niego a dormir en el sofá... -Suelta una carcajada-.
Y así, tan ancho se va se va riéndose...Miedo me da.

martes, 17 de enero de 2012

El inicio de mi historia.

Me llamo Anna Simon, tengo 29 años, después de un montón de estudios para sacarme una carrera he acabado trabando en el programa más tonto pero espectacular de la tele, Otra Movida. Allí conocí al que pienso que es el hombre de mi vida. No sé ni cómo hemos llegado a este punto. Todo parecía bonito y perfecto. Una historia de amor como en las películas y de repente, por una tontería nos cabreamos. Si él realmente supiera que está celoso por una simple chorrada, que aquel chico era solo un amigo de Barcelona que pasó a verme... 
Ya han pasado unos meses de esta pelea, las cosas entre Dani y yo no es que vayan precisamente perfectas. Decidimos darnos un tiempo, sabiendo que era lo mejor para nosotros pero la verdad, echo de menos todas sus tonterías…Un *toc, toc* me saca de mis pensamientos. Me levanto y miro por la mirilla. Es María, supongo que querrá quedar, esperaba que fuera él pero tengo que limitarme a la cruda realidad. Le abro, como suponía, quería quedarse un rato en casa. Me gusta que venga sin avisar y me de estas sorpresas pero ahora mismo preferiría estar sola. Aún así le dejo pasar. Estamos unas 3 horas hablando de tonterías, se hace tarde y se va, han pasado como 10 minutos y vuelve a sonar el timbre. Supongo que será María, que se habrá dejado algo, pero, para mi asombro cuando abro, esta vez sin mirar antes por la mirilla, no es ella, si no Dani. No sé cómo reaccionar, esto me ha pillado demasiado por sorpresa, hace tiempo que no pasa por mi casa. En realidad, hace tiempo que no hablamos como simples amigos. 
-Hola Daniel, ¿qué quieres? 
-Hola rubia, quería hablar contigo.
-¿Ahora? Daniel, son las 12:34 de la noche y mañana hay que trabajar, ¿no puedes esperar?
-No, Anna, es algo urgente, por lo menos para mí.
-De acuerdo, pasa -Me aparto hacia un lado para que pueda pasar, hace un rato solo quería verle y ahora no sé qué hacer teniéndolo delante. Por favor, Anna, como te complicas la vida.
-Y bueno, ¿qué querías?